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La conciencia hecha software IV (un inicio de debate)

Enviado por Aulo el 11/10/2011 a las 19:43
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INTELIGENCIA_ARTIFICIAL_31.jpgLos proyectos abuelos de la inteligencia artificial, como venimos viendo, se inician lentamente en la época de la ilustración; pero poco a poco, la comunidad científica se va dando cuenta de que sus expectativas eran demasiado ambiciosas y que nunca serían satisfechas. Como hemos visto hubo varios toques de atención a este proyecto y tras la intervención de Gödel queda herido de muerte; en este punto quedó definitivamente claro que no es posible crear un sistema axiomático con amplia capacidad expresiva que sea coherente y completo al mismo tiempo; si el sistema es consistente me encontraré con que hay ideas verdaderas expresables en mi lenguaje que no se pueden demostrar.

Antes de seguir avanzando por los derroteros de la Inteligencia Artificial, aún tenemos que hablar de un genio llamado Allan Turing, me gustaría meditar en alto sobre alguna cuestión que considero de importancia sobre la significación de lo que ya hemos dicho anteriormente. Solicito la colaboración de quien quiera participar porque ya os digo que este artículo encierra mi opinión y yo no puedo más que expresar una opinión intuitiva pero mis conocimientos de la lógica no llegan muy lejos; así que este artículo está abierto al debate y la colaboración.

Lo que me interesa investigar son las relaciones entre la semántica y la sintáctica; en lo que puedan afectar al programa de Hilbert y a la respuesta de Gödel.

Mi intuición es que en el fondo, el programa de Hilbert pretende encerrar todo el conocimiento acerca del mundo en una estructura sintáctica; en concreto en una teoría axiomática; si esto fuera posible, una vez creado este sistema, el conocimiento se podría transmitir a cualquier persona (e incluso máquina) simplemente transmitiendo el contenido de los axiomas y dando unas sencillas normas de cálculo lógico a partir de las cuales podamos extraer nuevos conocimientos de los axiomas.

Veamos lo que esto significa. Cualquier investigación sobre el tema de la teoría sería una investigación lógica; esto significa que si yo tengo una Teoría axiomática de la biología, por ejemplo, cualquier cosa que yo quiera encontrar, pongamos "una cura para la gripe", la encontraría en alguna de las ideas que se derivan lógicamente de los axiomas, sencillamente no tendría que ir por el mundo testeando a ratas griposas de laboratorio con distintos antígenos, sería suficiente con sentarme en la comodidad de mi cuarto con un papel y un lápiz, unos cuantos axiomas, y un poco de paciencia... Veamos, iría formulando ideas como "la penicilina cura la gripe", "el acido acetilsalicílico cura la gripe" "La vitamina C cura la gripe"... así recursivamente; luego vería si dichas ideas se derivan o no lógicamente de los axiomas; si encuentro alguna que se derive de los axiomas sencillamente ¡Habré encontrado la vacuna de la gripe! y lo mejor de todo es que tendría que funcionar aunque no la haya probado nunca; si por un casual no funcionara eso será que está mal la teoría, pero no el método. Bien, ¿esto es intuitivo o contraintiuitivo? Bueno, pensad que si yo conozco el peso de un objeto y las características físicas de una grúa, puedo saber, de antemano, si la grúa podrá levantar el peso, a cuánta altura podrá levantarlo, en cuánto tiempo, si oscilará etc... y las operaciones que realizo para saberlo son puro cálculo. Esta idea llevada a su mayor radicalidad permitiría axiomatizar la física entera; cosa que a día de hoy, es una ambición perfectamente reconocida por algunos físicos teóricos, que de paso anuncian la muerte de la filosofía.

Pero si esto fuera realmente posible (ya sabemos que no lo es) ¿Qué implicaciones tendría para la lógica?

Por un lado ¿Dónde quedaría la semántica? Si resulta que cualquier proposición demostrable dentro de mi Teoría, fuera una proposición verdadera, y que cualquier proposición verdadera fuera demostrable dentro de la Teoría. Entonces ¿Para qué necesitamos la semántica? En mi opinión se confundirían la verdad y la derivabilidad lógica.

Pero eso no implica que la semantica desapareciera del todo. Si consideramos a la semántica como una correlación entre las ideas (expresables en mi Teoría) y el mundo, entonces resulta que la semántica dejaría de ser un criterio de conocimiento en favor a la demostrabilidad, dado que, a efectos de conocimiento, ya no importaría la verdad o falsedad de una proposición sino su derivabilidad lógica. Pero quizá la semántica tendría aún alguna utilidad, por ejemplo a la hora de ejecutar las ideas; pero si hemos axiomatizado el movimiento ¿no será también este una cuestión sintáctica?... Entonces ¿Serviría de algo la semántica? Para responder a esta cuestión supongo que habrá que tener en cuenta la distinción entre partículas lógicas y partículas no lógicas, las primeras son los operadores booleanos (y, o) y otros como la implicación etc... (vean que voy un poco pensando en alto), las últimas son constantes o variables, sólo respecto de este tipo de partículas, las no lógicas, es necesaria la semántica. En mi opinión la semántica tendría importancia en la formulización de los axiomas y en la comprensión de las fórmulas derivadas. Todo se volvería exclusivamente un problema de interpretación de las partículas no lógicas y quizá de ahí venga la preocupación de algunos como Russell de definir nombres unívocos etc...

Por otro lado ¿Que nos diría esto acerca de la estructura del mundo? Pues que el mundo estaría estructurado lógicamente, esto tiene que ser así porque lo que estamos ambicionando es un sistema sintáctico con capacidad comprensora, con capacidad de tener conocimiento acerca del mundo, y no cualquier conocimiento sinó un conocimiento total; si el mundo no se estructurase lógicamente este tipo de ambición sería ilusoria. Pero pero esa estructura lógica sería la misma lógica que usamos nosotros los humanos, hijos de una civiliación enana que está perdida en la basta magnitud del Universo. Esto os puede parecer extraño o no, alguno dirá, "bueno, a mi me resultaría sorprendente que el mundo no tuviera ninguna lógica" ciertamente, pero lo que a mi me sorprendería es que nosotros alcanzáramos esa misma lógica del Universo; la cuestión es; ¿esa lógica que supuestamente tiene el mundo es nuestra? ¿No es un poco raro que nosotros siendo lo más minúsculo del Universo tengamos esa ingente capacidad comprensora de TODO el Universo? ¿No será más bien que vemos las cosas como somos y no cómo realmente son? Quizá seamos nosotros los que ponemos ahí, delante de nosotros, nuestra lógica con los materiales que el mundo nos ofrece. En mi opinión, el que nosotros comprendamos la estructura lógica del mundo sería muy raro ya que ¿Porqué vamos a venir nosotros equipados, ya de mano, con una lógica del mundo? O quizás es que nosotros nos limitamos a aprenderla; pero esto tampoco es menos sorprendente ¿Esa lógica del mundo será compatible con la nuestra? Es decir, obviamente nosotros pensamos de forma lógica, si algo no se adecúa a esa lógica no podemos entenderlo; nos sonará, y no es casualidad que diga esto, a física cuántica o algo así ¿no se producirán inconsistencias si intento introducir un esquema lógico distinto a aquel con el que pienso? ¿Acaso podré modificar mi sistema lógico desde la base? o ¿acaso tendré que construir una inteligencia aritificial con esa lógica del mundo y a la que pueda preguntar? Aunque, en mi opinión, esta lógica del mundo tendrá que ser algún tipo de lógica paraconsistente muy avanzada.

Bien, todo este proyecto se vio frustrado; a pesar de que algunos no parecen querer verlo; por Gödel y sus Teoremas de incompletud. En mi opinión lo que Gödel demostró es que la noción sintáctica de demostrabilidad lógica y la noción semántica de verdad son distintas, no se solapan en una Teoría axiomática con alta capacidad expresiva, o no todo lo demostrable es verdadero o no todo lo verdadero es demostrable. Por tanto, para tener un conocimiento completo tengo que trabajar con ambas nociones y en última instancia lo que importa es lo verdadero, porque sobre él voy a construir mi conocimiento, así nos comportamos nosotros, o al menos eso parece. Esto tiene el problema de que el mundo de lo verdadero es mucho más esquivo e inseguro que el mundo de lo demostrable. Si en el mundo de lo demostrable mi conocimiento sobre un tema viene apoyado en una demostración lógica, algo que es unívoco, objetivo, firme. En el mundo de lo verdadero mi conocimiento sobre un tema viene asentado en una creencia verdadera y justificada (a pesar de Guettier); lo cual nos deja en el terrible problema de cómo justifico una creencia. En algunos casos será gracias a una demostración lógica, claro; pero como hemos visto, esto no siempre será posible... Si tenemos en cuenta que, como decía Wittgenstein, la mera presencia de algo no es fundamento de nada, y que mi conocimiento pasado sobre un hecho no es suficiente por si sólo para justificar mi creencia sobre hechos nuevos; nos quedamos atados a la única sólución posible que es convertir el conocimiento en algo normativo, en algo que depende de mi comunidad.

Intentando extender las implicaciones del Teorema de Gödel hacia el debate en torno a la posibilidad o no de una Inteligencia Artificial semejante a la humana; algún autor, en concreto Penrose, ha defendido que precisamente el Teorema de Gödel excluye este proyecto dado que demuestra que hay verdades que son comprensibles intuitivamente por el hombre y que, al no ser demostrables, nunca podrían ser asumidas por una Inteligencia artificial, que es, en principio, un aparato puramente mecánico que sólo trabaja con una sintáctica. Este argumento falla en la base porque realmente el Teorema de Gödel no demuestra la incompletud de la aritmética, (esto es, que hay verdades que no son demostrables) sino que "si la aritmética es consistente entonces es incompleta", pero es que el último Teorema de Gödel dice que "Si la aritmética es consistente entonces es indemostrable su consistencia" por lo tanto, el argumento de Penrose no puede ser usado, dado que nos exige creer, como petición de principio, que la aritmética es consistente.

Ahora bien, esto me ha hecho pensar. Lo que yo me pregunto ahora es ¿Una máquina de IA es un sistema puramente sintáctico o es capaz de trabajar con una semántica? Esta es en mi opinión una cuestión importante para el debate sobre la IA.

Si un sistema informático no puede trabajar con una semántica podrían suceder dos cosas, o que el mundo tuviera una estructura lógica que fuera expresable en una Teoría axiomática, entonces estas máquinas tendrían, o podrían tener una inteligencia similar a la humana; en este caso habría que considerar la posibilidad de que nosotros fueramos mecanismos puramente sintácticos, con una minisemántica dedicada a la interpretación, pero que no fundamentaría el conocimiento. O puede ser, por el contrario, que el mundo no tenga una estructura lógica y que por tanto un aparato puramente sintáctico no pueda comprenderlo por entero; en este caso el conocimiento se basaría en la semántica, y entonces la semántica y la sintáctica se moverían en campos bien distintos; además, como hemos postulado que la máquina no podrá entender conceptos; entonces sencillamente una máquina nunca podría tener la misma inteligencia que un ser humano.

Pero es posible que las máquinas puedan empezar, en algún momento, a manejar conceptos; probablemente conceptos que ellas mismas hayan creado, en una especie de inteligencia enjambre; considero que en este último caso, las máquinas podrían ser consideradas inteligentes y empezarían a trabajar con una semántica creada colectivamente. Esto no puede resultar extraño si tenemos en cuenta los resultados de la investigación del segundo Wittgenstein; la semántica es en esencia el resultado de juegos del lenguaje que se practícan en una comunidad, por tanto la semántica es algo social. Es decir lo que defiendo es que la semántica es un elemento emergente que surge de distintos aparatos sintácticos que trabajan en una red distribuída y crean o modifican por sí un lenguaje. Daros cuenta de que este último requisito del enjambre es perfectamente factible a día de hoy internet no es más que una red distribuída de máquinas universales de Turing; lo único que les falta a estas máquinas es crear una semántica; y esto quizá llegue con las ontologías web, al menos estas serán la base de la misma.

Aprovecho para decir que, en mi opinión la prueba de Turing, que ya explicaremos, no demuestra nada y falla en muchos aspectos, por un lado identifica la inteligencia con la inteligencia lingüística, cuando desde Andy Clark, esa identificación es inexacta, por otro lado niega inteligencia a seres que se han considerado con una inteligencia media, como los chimpancés, etc y que obviamente no superarían la prueba. Por otro lado considera inteligentes a sistemas que como Searle ha demostrado, están lejos de serlo.

En mi opinión la prueba que deba demostrar capacidades inteligentes en las máquinas ha de ser una prueba que se base en la compentencia o incompetencia de las máquinas en cooperar en red con otras máquinas para resolver problemas complejos para los que no estén programadas, usando para ello conceptos propios; obviamente es una prueba de difícil diseño, y que tendrá que tener en cuenta si están programadas para resolver problemas similares y cual es exactamente el grado de similitud de esos problemas.

La cuestión es ¿Podrán las máquinas crear una semántica propia? Porque si es así, yo os puedo asegurar que tarde o temprano alcanzaran una inteligencia no igual quizás, no exactamente igual a la nuestra, pero probablemente comparable e incluso hasta superior.

Y no es por asustar pero quizás el proceso ya haya empezado... (aunque claro, el usar nombres no es igual que entender conceptos.... Pero habelas hainas)

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Ida Bauer
Ida Bauer el 08/02/2012 a las 19:06

Bueno...de pronto me surge pensar que esos robots trabajando en red y solventando problemas y generando conceptos propios, al menos no estarían mediatizados por todos los conceptos falsos (digámoslo así, no reales) que, como estrategias adaptativas cognitivas; nos hemos generado los humanos: libertad, intencionalidad, finalismo... Grandes falacias, curiosamente, que resolvieron inputs de entrada y que fueron posibilitados por la propia evolución cuando nuestro cerebro estuvo preparado para ello, hace ya milenios...

(Australopitecina)


Ida Bauer
Ida Bauer el 08/02/2012 a las 19:09

Falacias adaptativas, sí.

 


Ida Bauer
Ida Bauer el 10/02/2012 a las 19:35

Bien…no son conceptos falsos, son conceptos vacíos. O mejor: difusos.

Bien…se predican de una estructura inadecuada (global, si atiendo a mi pequeño realismo ontológico), que no converge con ninguna realidad que yo conozca –y sí casa con cuestiones adaptativas, selecciones naturales, paleonatropologías cognitivas, desarrollos culturales y neuronales y demás cuestiones). Es decir, que la libertad, a pesar de todo, sugiero que no es más que un unicornio…aparte de una cuestión homeostática como toda falacia adaptativa. (Prefiero a los unicornios…)

Y bien…sigo pensando que si un robot acaba teniendo problemas existenciales sobre su supuesta libertad o intencionalidad, es porque se lo ha programado con tales entelequias o le han incluido lecturas de Sartre o Etienne de la Boetie –por ejemplo, ambos escribieron cosas interesantes al respecto. O porque les han propuesto el desarrollo de la tercera antinomia de Kant…o de la teoría de la Intentio escolástica…no sé... Pero, por ellos mismos, si no se les introduce esos inputs, generarán otros que tal vez nos resultaran más útiles para el desarrollo humano que las otras. Quién sabe…o no.  

A mí me interesa más la Poesía que los robots.

Saludos.


Ida Bauer
Ida Bauer el 11/02/2012 a las 19:32

Creo que nuestra inteligencia es producto de la evolución cerebral y la selección natural, en feedback con la complejización cultural. La libertad, como falacia adaptativa, consiste en separar al hombre del resto de especies por tener habla, razón, inteligencia superior y, por tanto, posibilidad de generar pensamiento abstracto muy especulativo que satisface esa visión superior de nosotros mismos –algo que se ha producido porque el cerebro humano lo permitía al estar preparado para ello. Pero estamos sometidos a las mismas leyes teleomáticas que todo ente y a la homeostasis (teleomática igualmente), como todo animal. La libertad viene a decir todo lo contrario y presupone que esas leyes no nos atañen o que podemos saltárnoslas atendiendo a especulaciones. La libertad o la finalidad…¿dónde quedan en ese proceso más allá de su conceptualización y de lo que adaptativamente constituyen, por vacíos que estén en sí y llenos de nuestra propia historiografía de esos conceptos que tan bien nos han venido, digamos, en tantos campos del saber y de la coridianeidad?

Si a un robot se le introduce el concepto libertad como: “Do not disturb” (cuando trabaja, por ejemplo) no creo que el robot a partir de ahí o inputs similares llegue a escribir la segunda parte de El Ser y la Nada. Si lo escribió Sartre, es porque conocía a fondo la historia de siglos de eso que llamamos “libertad” y creó sus propios argumentos sobre ello. Incluso Sartre necesitó lecturas profundas y aprendizajes muy complejos para hacerlo…imagino el robot.

Tal vez algún día, con el avance de las ciencias cognitivas y la neurociencia, etc., la identidad psiconeural sea un hecho y generemos, como “¿cuasi robots humanizados?”, otras formas (más adecuadas y/o ceñidas a Ciencia y no a especulación) de conceptuarnos más allá de la libertad, la intencionalidad y constructos simlares. Quién sabe.

Saludos.


otto
otto el 11/02/2012 a las 19:45

adentrándome en lo que ha apuntado Dora, deberíamos preguntarnos qué somos nosotros, antes de pasar a preguntarnos (también nosotros) sobre la naturaleza de los procesos en la ia. aceptando una postura funcionalista del cerebro humano, podemos apuntar (y esto da para mucho) que la inteligencia humana es una herramienta para buscar la homeostasis del propio organismo. mediante los inputs provinentes de la percepción, el cerebro humano crea categorías mediante la inducción, a partir de las que efectúa operaciones con objeto de predecir probabilísticamente el futuro para poder reaccionar contra posibles inputs antihomeostáticos. nuestro cerebro ha llegado a ser capaz de usar lenguajes, criterios y, en definitiva, modelos, mediante su capacidad simbólica, con los que representarse la naturaleza y reaccionar para seguir existiendo. un modelo siempre es parcial y es válido en la medida que da respuesta a las hipótesis o fines plateados. nuestro modelo, en cuanto prohomeóstático, incurre en unas falacias determinadas (libertad, teleología etc.). los robots trabajarán con su modelo; al ser creados por cerebros humanos es probable que se les programe falazmente en menor o mayor medida. lo realmente interesante sería dotarlos de capacidad para crear sus propios modelos, ajenos a todo interés homeostático (algo bastante impensable, pues los intereses económicos fijarían metas que desarrollen los intereses homeostáticos humanos).


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